Ha nacido con el nuevo año un concepto actualizado de la mixología, es decir, del arte combinatoria. Inspirado en un nuevo estilo de vida, este proyecto ha transformado el concepto del cóctel y del propio bar.
Es Javier de las Muelas.
Gran Maestro Español a quien le doy muchas gracias por sus estudios y es quien presentó por primera vez las innovadoras creaciones en
Madrid Fusión. En ella muestra la evolución que ha seguido el cocktail y el bar en las postrimerías del siglo XX y dibujó de una forma abierta y detallada su personal visión de la mixologia del siglo XXI. Consiste en suma en una revisión integral de todos los elementos de un mundo que debe adecuarse a nuevas necesidades sociales, con el fin de que el cocktail se convierta en un lujo accesible y cotidiano.
Madrid Fusión. En ella muestra la evolución que ha seguido el cocktail y el bar en las postrimerías del siglo XX y dibujó de una forma abierta y detallada su personal visión de la mixologia del siglo XXI. Consiste en suma en una revisión integral de todos los elementos de un mundo que debe adecuarse a nuevas necesidades sociales, con el fin de que el cocktail se convierta en un lujo accesible y cotidiano.
Ya en sus anteriores proyectos este Maestro Mixologo y mentor de muchos de nosotros, se propuso acabar con un incomprensible estancamiento del mundo de la coctelería, apareciendo con sorprendentes proyectos como los Frappés (Dry Martinis macerados e infusionados con diversos productos naturales), los Dry & Tonics (cocktails que flotaban sobre una tónica helada) y los Spoon Martinis (cocktails para comer con cuchara).
Ahora considera que es el turno de replantearse el concepto de bar con una nueva oferta que responda a las inquietudes de nuestros días, una profunda transformación en su estructura, en la maquinaria, en la formación del barman, en el estilismo de las copas y sobre todo en un serio trabajo en el que cada vez más la palabra cocktail continúe siendo sinónimo de glamour, de fantasía e inquietud, pero también de salud, de bajas graduaciones, de vitaminas, antioxidantes, y de atractivas propuestas sin alcohol.
Nuestro Maestro consigue que el cocktail-bar deje de ser un espacio restringido al bebedor de copa y puro, para pasar a ser el punto de encuentro de infinidad de inquietudes y sensibilidades en un marco moderno lleno de iniciativas. El bar pasa a ser, en cierta medida, estandarte de la cultura sibarita.
Reivindicar la sala es el ejercicio indispensable de una nueva sensibilidad.
No existe proyecto en la hostelería que se pueda sustentar sin la excelencia de un personal de sala bien formado, bien capacitado y con la oportuna vocación para poder comunicar, leer situaciones, dominar el desarrollo de los acontecimientos y saber cuidar al comensal.
Para este maestre es sin duda la piedra angular de todo lo que acontece en cualquier establecimiento de hostelería. Es una labor del buen hacer de los equipos más que nunca. Y el primer impulso va encaminado a ensalzar una figura desplazada a la que no se ha dado el merecido reconocimiento que se merece.
No basta con saber de vinos, licores, aguas, infusiones. Lo fundamental para la sala consiste en ser facilitadores de emociones y cuidar de los protagonistas: los clientes, los huéspedes o pasajeros de nuestro espacio. El nuevo reinado de la coctelería deja atrás aquel mundo de licores, naranja y limón, abriendo su abanico a sabores y apariencias inagotables.
En un mercado sin fronteras, ya no hay espacio para el puritanismo mixológico, es el momento de replantear la puesta en escena de los bares y hacer preparaciones con tamarindos, papayas, mangos, leche de soja, dados de jengibre, membrillo o twist de frutos exoticos. El punto de partida pues, ha sido la elaboración de la nueva lista de ingredientes de la coctelería moderna, en la que los parámetros ligados a una mejor salud son tan determinantes como los gustativos.
Estas preparaciones mucho más elaboradas y estos combinados que cada vez más requieren licuadoras y blenders, necesitan un nuevo concepto de office: Back Office, un espacio renovado en el que se sitúan toda suerte de útiles y aparatos: Spindle Mixer, Paco Jet, Rotaval, Blender, Gastro, etc…, pasando a ser centros creativos, de investigación y donde se elaborarán buena parte de las creaciones.
En la California de los 90 reinaron los Smoothies, bebidas preparadas a base de frutas y verduras pasadas por batidora eléctrica. Son bebidas muy nutritivas aunque en muchos casos muy densas y algo bastas. Este precisamente ha sido uno de los caballos de batalla de este inquieto barman de corazón ,conseguir aligerar las texturas conservando todas las propiedades del producto y lograr otorgarles el sabor y glamour propios de un cocktail.
Ahora los Smoothies se visten de noche, se estilizan las copas, se decoran con pétalos de orquídeas, se emulsionan con bebidas de soja o de arroz y se convierten en la perla de la coctelería sin alcohol.
El Maestro propone conseguir el máximo partido sensorial a los cocktails, aprovechar al máximo el sabor, el aroma y jugar con diferentes texturas las cuales, con el paso de los minutos, vayan evolucionando y vivan una continua transformación.
El Maestro propone conseguir el máximo partido sensorial a los cocktails, aprovechar al máximo el sabor, el aroma y jugar con diferentes texturas las cuales, con el paso de los minutos, vayan evolucionando y vivan una continua transformación.
Por otro lado, los microvegetales, son un particular proyecto del Maestro Javier, uno de los ilustres ingredientes que marcan el camino de la evolución.
Desde el misterio y la sensualidad de la
“Nepenthes alata”, de la envolvente electricidad de la flor de la pimienta de Sechuan, hasta la frescura de los crujientes pepquiños. Un mundo lleno de posibilidades, como el “Moshiso” (una moderna reconstrucción del mojito preparado con hojas verdes y moradas de shiso), el “Oyster Martini” (un Dry Martini que se toma con una ostra en lugar de aceituna y se acompaña de las increíbles oyster leaves ), y el “Carnyvore” un cocktail que descoloca con su aspecto salvaje y un sabor eléctrico.
Sin duda uno de los elementos más importantes en la coctelería es el hielo: de su pureza y características dependerá el éxito de un buen trabajo. Básicamente hasta nuestros días este elemento se ha utilizado para enfriar, sin embargo tiene un potencial que Javier de las Muelas se ha propuesto desarrollar en formas, sabores y texturas. Un mundo diferente.
Los Frozen fueron el punto de partida y se propone ahora una coctelería basada en esta técnica, eso si, con una estética muy atrevida y casi obligándonos a jugar con la copa, pues parte de los ingredientes se preparan por separado y se sirven simultáneamente, de manera que no se mezclan entre sí.
Desde un planteamiento sencillo, pero gracias a una técnica muy depurada en la que se combina la utilización de las clásicas “blenders” con las actuales “Paco jet”se logran cocktails tan vistosos como aquellos pousse-café de los años 20, pero en esta ocasión, completamente helados.
Continuando con estos trabajos, ha creado una gama de piedras de hielo que van más allá de enfriar un trago. Esta idea consta de piedras de hielo con infinidad de colores y que además están perfumadas cada una de ellas con aromas de albahaca, tomillo, mango, azahar, etc. Estos sutiles aromas se pueden servir en una copa por separado o bien combinarlos al gusto.
Desde este trampolín Javier de las Muelas se lanza a la inversión de los términos, pone este arte del revés con unas sensacionales presentaciones de sabrosos ingredientes convertidos en piedras de hielo troceadas, las cuales se sirven siguiendo las precisas proporciones de uncocktail sobre una base de alcohol neutra: los hielos lentamente se van fundiendo creando la armonía del cocktail que nos propongamos. Esto se produce, como apunta su creador, gracias a un “divertido y riguroso juego de temperaturas”, y continúa…“Llegando a este punto, el hielo lo es todo”.
Pero aún hay más. Por ejemplo, el cero absoluto: sin nada, nada, de alcohol. Un reto que tiene pendiente el mundo de la coctelería, que durante décadas no ha sabido esquivar la clásica propuesta del San Francisco, Esmeralda o Shirley Temple. Copas muy azucaradas y con una estética extremadamente inofensiva. Saber atender a una creciente demanda del cocktail sin alcohol es hoy un objetivo prioritario, eso sí, sirviendo copas con nulo contenido alcohólico, pero con todo el sabor y un aspecto seductor y algo canalla.
Un año de trabajo ha llevado al equipo del Dry Martini y Gimlet conseguir reformular grandes clásicos como el mojito o el Spritz veneciano, todo ello con unos resultados realmente asombrosos que nos incitan a beber sin el temor de ingerir ni un solo gramo de alcohol
Maestro Javier
Mis Honores para usted
Atte
Su Alumno.

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